El sistema de recarga de productos nació en Argentina como respuesta al costo de los envases y creció impulsado por la preocupación ambiental. Hoy conviven dos tipos de locales: los que compran a distribuidores convencionales y los que articulan directamente con productores locales.
En barrios como Palermo, Villa Crespo, Colegiales y Chacarita, la concentración de puntos de recarga es alta. Pero el modelo también avanza en Rosario, Córdoba, Mendoza y ciudades intermedias donde la competencia es menor y el margen, mayor.
Nuestra investigación analiza la viabilidad económica, la cadena de abastecimiento y las tensiones regulatorias que enfrenta este sector.